Enrique Dans habla sobre el tema y sobre cómo sus padres deberían actuar

Muchos padres creen que porque sus niños tienen mayor facilidad con el manejo tecnológico no deben preocuparse ni interesarse en lo que están haciendo con dichas herramientas. No obstante, el entorno digital no es diferente de cualquier otro: el padre también debe controlarlo.

Enrique Dans, profesor de innovación en IE Business School, opinó sobre esto en el prólogo del nuevo libro de Susana Lluna y Javier Pedreira “Wicho”: Los nativos digitales no existen. Allí, explicó que “más que tener una generación de nativos digitales, lo que se tiene son, tristemente, huérfanos digitales, que han aprendido malamente a base de ensayo y error”.

Los padres suelen quejarse de que sus hijos no dejan el smartphone o cualquier otro aparato tecnológico ni durante la comida. Sin embargo, son ellos quienes facilitaron el acceso a la tecnología. Dans se refirió a este fenómeno como un uso “apaganiños”. El experto afirmó que los niños pueden tener problemas derivados de “la crianza salvaje” en un aspecto fundamental para su desempeño social, como lo es la tecnología hoy.

El concepto de que el adulto no tiene la inteligencia suficiente como para aprender a utilizar este tipo de herramientas no es más que un prejuicio. Por ello, según Dans no es el colegio, ni el entorno social el que tiene que educar al niño sobre la tecnología, sino sus propios padres como en cualquier otro aspecto de la vida de un hijo.

El profesor de innovación en IE Business School dijo en el prólogo que educar a los hijos no consiste en darles libertad en la utilización de determinadas cosas, sino que los padres deben informarse sobre el uso y entender las precauciones necesarias para transmitirle esos conocimientos al niño.

Asimismo, la solución tampoco es no permitir al niño que utilice un smartphone o una tableta, por el contrario, es necesario que se familiaricen con la tecnología desde pequeños. Pero es fundamental que el padre esté en el proceso de adaptación con la tecnología. “La tecnología no viene en los genes y el sentido común para darle buen uso tampoco”, afirmó Dans.