Un arqueólogo intenta demostrar que San Salvador fue la primera incursión en el sur del continente americano

El arqueólogo Valerio Buffa realiza excavaciones para demostrar que el primer asentamiento europeo en el Cono Sur fue justo a orillas del río San Salvador, en Uruguay, en 1527. “Aquí encontramos la última cuenta de cristal veneciano hace menos de un mes”, comentó con entusiasmo.

Cumaná, sobre las costas de Venezuela, fue la primera ciudad fundada por españoles en el continente, en 1521. Cuatro años después fue fundada Santa Marta, en lo que hoy es la costa de Colombia.

Pero los asentamientos permanentes hacia el sur del continente tomaron varios años más en concretarse.

Los cristales venecianos y cerámicas encontrados en el punto donde el río San Salvador entra al río Uruguay son, según los expertos, muestra de que después de tocar la costa Caribe del continente, Uruguay fue el primer lugar en el que los exploradores se instalaron.

En Uruguay, arqueólogos y algunos colaboradores del equipo de Patrimonio escudriñan el terreno alrededor del río en busca de sorpresas: restos de cristales, cascabeles, espejos y otros tesoros escondidos.

El arqueólogo uruguayo José María López Mazz detalló a la AFP lo encontrado: “Por ahora han aparecido tres cuentas y dos fragmentos de cristal de Murano”.

Hace cuatro años, en ese lugar, se encontraron los restos de un barco hundido y el yacimiento en superficie, pero la aparición reciente de los cristales aporta una nueva dimensión a sus investigaciones, pues muestra “que empieza a haber asentamientos en tierra firme”, según López Mazz.

“Hasta entonces las expediciones se arrimaban a la costa, pero tenían miedo de los caníbales, no bajaban. Aquí realmente empiezan a bajar y a establecerse en lugares fijos, y empiezan a tener relaciones con los indígenas, a tratar de ser aceptados”, aclaró el experto.

 

La armonía duró poco

Los hallazgos recientes -la última cuenta de cristal fue descubierta hace apenas un mes- “confirman las relaciones” entre europeos e indígenas en esa fecha, aseguró Buffa.

“A través de las crónicas se tenía una idea de dónde podía estar ese primer asentamiento europeo, tanto es así que desde 1976 (la zona) es patrimonio nacional”, refirió Inda.

Los documentos relataban los vínculos entre conquistadores y nativos, pero hasta ahora no había evidencias arqueológicas que mostraran que San Salvador hubiera sido el lugar en el que los indígenas y los europeos se habían acercado.

Buffa aclaró que la armonía duró poco y que, a finales de 1529, “la escasez de alimentos y los continuos enfrentamientos con los timbús, chanás y charrúas eran tan frecuentes que los colonizadores abandonaron la zona y volvieron a España”.

Los marineros regresaron con todo un arsenal de mapas y escritos, gracias a los cuales se armaron expediciones que, en busca de la plata, llegaron a Asunción, fundaron colonias y fuertes, y subieron hasta Santa Fe, Tucumán y Potosí.

“En realidad San Salvador tiene una trascendencia que excede lo local. Hay en ese momento dos imperios emergentes, el portugués y el español, que quieren apoderarse del planeta y comienzan la aventura de conocerlo”, explicó Inda.

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